España bajo sospecha

Newly elected head of Spain's Catholic Church Cardinal Varela meets the media in Madrid

Una parte importante del poder blando que España había estado acumulando en las últimas décadas se está dilapidando. Íbamos por el mundo enseñando, con razón, los éxitos de nuestra Transición (aunque aplaudiéramos en otros las comisiones de la verdad o los juicios a sus dictadores). Hoy la Transición está en entredicho. Como lo está el Estado de las Autonomías en cuyo modelo se interesaban –ya mucho menos- otros países que descentralizaban sus sistemas políticos. También la sanidad pública española era objeto de atención y estudio.

Este poder blando se nutría también de la modernización de nuestros derechos civiles. En materia de aborto, nos normalizamos. Tras la de 1985, con la ley de 2010, que ahora se quiere revisar, no hicimos sino ponernos a la par con los regímenes que al respecto imperan en la mayor parte de los países de nuestro entorno europeo. En materia de enseñanza de Religión, también. Y en cuestión de matrimonio homosexual prácticamente fuimos pioneros, por delante de la Francia revolucionaria y muchos otros países que ahora se adentran por esta vía. Sigue leyendo

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Antes de que salte una chispa

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En política no basta tener buenas ideas, hay que saber cómo llevarlas a cabo. Se pueden diseñar todos los decálogos que se quiera, pero si no se planea a la vez el proceso político para lograrlos y aplicarlos, no sólo no se llegará a nada, sino que se generará melancolía, o peor, frustración.

España está política, económica, socialmente y territorialmente al borde del abismo. Salir de él va a requerir un enorme esfuerzo de reformas, una transición de otro tipo, sin un modelo claro. Un elemento central, quizás como colofón, ha de ser un cambio profundo en la Constitución, pero también de numerosas leyes y conductas, lo que requiere un amplio acuerdo. ¿Están los grandes partidos dispuestos a ello? Aunque tendremos en el Debate del estado de la Nación un atisbo de hasta dónde lo están, no parece que hoy por hoy sea posible siquiera que se pongan de acuerdo sobre algunos principios. Ya surgen en algunos centros de decisión del PP resistencias a incluir plenamente a los partidos políticos en la Ley de Transparencia. Entre los socialistas se empiezan a expresar dudas sobre la necesidad de primarias. Y ambos se alejan de una reforma en profundidad, y sin embargo, urgente, de la Ley de Partidos. Por citar tres ejemplos. Sigue leyendo

¿Fin de régimen? Lecciones italianas

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En Italia, Tangentopoli, el alto grado de corrupción política que jueces y fiscales sacaron a la luz a principios de los 90, acabó con los partidos tradicionales, la Democracia Cristiana y el Partido Socialista. Y la eventual reconversión del Partido Comunista hacia lo que hoy, con otros añadidos, es el Partido Demócrata. Y llevó al  surgimiento de un fenómeno populista como ha sido, y sigue siendo, Berlusconi que no acabó con la corrupción sino que, de hecho, la institucionalizó aún más, con nuevos embalajes.

¿Puede algo así ocurrir en España?

En España la crisis es mucho mayor que en aquella Italia donde no hubo realmente un cambio de régimen que sí se puede llegar a dar en España, donde la dimensión política se ha venido a entremezclar con la económica, la social, la laboral y la de las instituciones. Sigue leyendo