Estado secuestrado y seguridad ontológica

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Hay minorías radicales que secuestran a partidos políticos desde dentro. O que secuestran a todo un país democrático. Y de paso al mundo entero. Es el caso del Tea Party y el Partido Republicano. Tras perder los republicanos las elecciones de 2012 -la Casa Blanca y el Senado- algunos dieron por difunto al Tea Party, dejaron de hablar de él. Pero los republicanos retuvieron la Cámara de Representantes, y desde allí, el Tea Party ha logrado secuestrar al Partido Republicano y éste tiene secuestrado al Estado. Ha lanzado un órdago que implica el cierre parcial del Estado (los americanos lo llaman Government) para intentar retrasar y eventualmente anular la tímida reforma sanitaria de un Obama al que odian, aprobada tres años atrás, refrendada en las elecciones de noviembre y cuya parte principal entró en vigor la semana pasada. Sigue leyendo

Sigue con tu guerra, El Asad

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Occidente es más sensible a la guerra química por su uso, por ambos bandos, en la Primera Guerra Mundial y su posterior prohibición en 1925. Pero no es el único. Irán, gaseado por Irak (con conocimiento de EE UU), también debería serlo, pero en este caso apoya a uno de sus últimos aliados en la zona, el régimen de Bachar El Asad. Si se confirma el supuesto uso de gases mortíferos -la llamada bomba nuclear del pobre-, El Asad habrá cruzado una línea roja. Supuesto, pero esta vez, a la espera del informe de los inspectores de la ONU, los datos proporcionados por la Administración Obama son precisos. El problema es que el castigo que por ello infligirá EE UU junto a algunos socios no resolverá nada, pues el régimen seguirá intacto e incluso puede salir reforzado de tal ataque. A Washington le gustaría acabar con él, pero no a costa de fomentar en su lugar un yihadismo suní que en parte alimenta a unos rebeldes de los que EE UU –y muchos de sus socios- no se fían. Sigue leyendo

TTIP, o la tardía reinvención de Occidente

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TTIP son las nuevas siglas de moda. Corresponden, en inglés, al Partenariado Transatlántico para Comercio e Inversiones, el ambicioso proyecto que van a negociar Estados Unidos y la Unión Europea, que representan el 40% del PIB mundial. La negociación se va a poner en marcha en los próximos días tras lograr Francia la “excepción cultural”. Es decir, la exclusión de productos y servicios culturales de este tratado sobre el que, como todos, tienen derecho de veto. Los franceses siguen recelando de la competencia de Hollywood y otras grandes factorías de películas, series, y nuevos inventos. Pero sería una mala noticia para España que Francia confirmara esta excepción en las negociaciones, pues en EE UU hay un mercado de 50 millones de hispanohablantes para lo que es una pujante industria española. Sigue leyendo

¿Un sueño español?

Obama Xi Jinping

Los presidentes de los dos países más importantes del mundo, Barack Obama y Xin Jinping, se reunieron en Sunnylands, California el anterior fin de semana. El chino le explicó al americano el “sueño chino”, el último lema oficial, en un horizonte a medio y largo plazo, de 2020 y 2050. Y aunque EE UU ha perdido poder en términos relativos, el sueño americano –el de que cualquiera puede ascender con trabajo y suerte- se mantiene a pesar de la crisis y una creciente desigualdad que lo hace mucho más difícil. El propio Obama, el primer negro que llega a la Casa Blanca, es parte de ese sueño. Los grandes parecen poder soñar. Y este debate sobre sueños que tuvieron ambos mandatario me ha llevado a pensar, ¿dónde está el sueño español? Sigue leyendo

El Gran Atlántico: ¿Un año suplementario de salario?

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El presidente de EE UU ha oficializado en su discurso del estado de la Unión el proyecto de una Alianza Transatlántica de Comercio e Inversión con la Unión Europea. Es probablemente una de las apuestas fuertes de “Obama, el europeo” en su segundo mandato, un nuevo tratado para cambiar no sólo la realidad transatlántica, sino la global. Pues tal Alianza, si se logra, pesará en el mundo multipolar de la globalización.

Dan Hamilton, director del Center for Transatlantic Relations, es uno de los impulsores de este proyecto. Participó el pasado sábado en la reunión anual “War&Peace in the 21st Century”, organizada por el CIDOB en Barcelona, justamente sobre las perspectivas transatlánticas. Según él, la Administración quiere que este proyecto se convierta en realidad, en un tratado firmado y ratificado (los sindicatos de EE UU lo apoyan) antes de que acabe el mandato de Obama en cuatro años, y la Comisión Europea quiere cerrar las negociaciones en dos. No quiere caer en un proceso interminable. De hecho, desde Bruselas y desde Washington se viene prenegociando desde hace tiempo en este gran plan, apoyado por la hasta hace poco secretaria de Estado de EE UU, Hillary Clinton, y que hoy es más necesario que nunca, y a él podrían sumarse posteriormente otros países. Hace años, Merkel lo propuso, aunque se topó con serias resistencias por parte de París. Sigue leyendo