Más integración, menos Europa

Cyprus Solidarity

Nunca la integración europea había llegado tan lejos. Ni tan rápido, En los últimos dos años, los países de la Eurozona han aceptado  el control conjunto de las cuentas públicas de cada Estado miembro (lo que plantea problemas de índole democrática que habrá que resolver), han puesto en pie un mecanismo de rescate de 700.000 millones de euros (pero que requiere para su uso la unanimidad de los 17 de la Unión Monetaria) y han dado pasos hacia la unión bancaria. Y sin embargo, más integración, de momento, no está produciendo más Europa. No es una paradoja, pues se está produciendo un paso atrás en los valores de solidaridad; en vez de convergir, las economías, las sociedades y la política de Norte y Sur han divergido con la crisis; y la integración se aleja de la idea del método comunitario hacia lo intergubernamental (aunque, probablemente, sea la única manera de avanzar). El caso de Chipre, lo ha puesto de manifiesto. Sigue leyendo

¿Quién se acuerda de mí?

Benedicto XVI

Aquí estoy en Castel Gandolfo, nada arrepentido de mi renuncia. Pero me siento un poco abandonado. Ya se sabe a Rey muerto, Rey puesto, aunque yo siga vivo y haya renunciado por voluntad propia. En toda organización, cuando cambia el jefe cambian rápidamente las lealtades. No hay de qué sorprenderse.

El Papa Francisco me ha llamado y vendrá a verme el próximo sábado. Recuerdo cómo le gané el trono de San Pedro en 2005. Pero también, al seguir su elección y primeras apariciones públicas por la televisión, me he percatado de alguno de los errores que cometí, como mis brazos abiertos en señal de victoria y una sonrisa exagerada, o los zapatos, los dichosos zapatos, no precisamente del pescador. El Papa Bergoglio, con su austeridad, modestia y hasta sentido del humor, quizás acierte. Aunque creo que se equivoca si piensa que la Iglesia no necesita demostrar su poder incluso con cierto boato. Sigue leyendo

La desfinanciación del mundo

finanzas

Muchos ciudadanos están hartos. Pero ese hartazgo cobra varias formas. En España tuvimos, y tendremos, como epifenómeno los indignados. En Italia, Beppe Grillo. Y los pacíficos suizos tienen otra manera de protestar: más de dos terceras partes (68%) de los que acudieron a las urnas votaron, en el país del secreto bancario, a favor de limitar los salarios y los bonos de los directivos de las empresas cotizadas, sometiendo la decisión a los accionistas y constitucionalizando la medida. La UE se ha quedado algo más corta al respecto, aunque también avanza por esta vía, aunque está por ver si la City de Londres pasará por el aro. En todo caso, finalmente, cuatro años largos después de la caída de Lehman Brothers que precipitó la crisis, la política está intentando embridar uno de los factores que la originaron. Sigue leyendo

El gran divorcio

horizonteEL ROTO

Una parte importante de los italianos ­-quizás se pueda interpretar que una mayoría-, ha votado en contra de la austeridad (además de otras cosas). Y, sin embargo, el coro -desde los mercados, a la Comisión Europea, Berlín y otros centros de decisión- no ha dudado en insistir: No importa lo que hayáis votado, no hay otro camino que el de la austeridad. Aunque no esté claro a dónde lleva este camino. Lo que plantea un peligroso divorcio entre Estados, mercados y ciudadanos. Pero hay otros divorcios que pesan en la situación.

¿Hay alternativa a la austeridad? Más bien hay alternativas dentro de la austeridad. No fue lo mismo la austeridad de Zapatero que la de Rajoy, como tampoco lo es la de Hollande. Pero éste se ha está topando también con la realidad de esta Europa del euro (e incluso más allá, como demuestra el caso del Reino Unido). No es posible una política de estímulo en un solo país si ese país tiene que financiarse en los mercados (o más aún, si está intervenido, y por tanto, su política condicionada). Salvo que ese país se llame Alemania (pero no quiere). O salvo que lo adopte la Unión Europea, como proponía François Hollande y ahora vuelve a hacerlo desde la izquierda italiana Pier Luigi Bersani, aspirante a primer ministro. Sigue leyendo